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El Poder de Caminar: Cómo Un Hábito Sencillo puede Cambiar tu Cerebro, tu Salud y tu Vida
(Guía Completa 2025)

Era marzo de este año y me encontraba estresado por no tener las vistas esperadas en mi canal de Youtube. Sentía cómo la motivación desaparecía cada vez que miraba una y otra vez las estadísticas. Pasaba una hora, solo una nueva visualización.
En este tiempo, también había lanzado mi servicio de locución y no estaba generando ninguna venta. Nadie parecía interesado.
No me daba cuenta lo normal de la situación, es decir, que al recién empezar en una nueva habilidad o proyecto, nunca iba a ser fácil. Siempre llegarán resultados inesperados en los primeros días e incluso en los más avanzados. Y solo las personas que han entrenado sus mentes para eso, lograrían seguir siendo constantes a pesar de las malas métricas.
Mi cabeza parecía nublada. No parecía notar una nueva perspectiva que me impulse a seguir. Estaba el recordatorio de mi propósito. Estaba el "para qué" de mi trabajo. Pero no parecía ser suficiente. Estaba (un poco) retornando a viejos hábitos que me consumían en el pasado:
Ver videos de entretenimiento todo el día
Jugar Videojuegos
No querer levantarme de mi cama por no tener idea de qué hacer.
¿Qué pasaba? Había cambiado toda mi trayectoria de vida y parecía degradarme nuevamente.
Necesitaba aire fresco.
Ese día no lo soporté más. Me puse mis duras zapatillas, caminé rápidamente a la puerta principal de mi hogar, presiono con fuerza el botón para salir, azoto como persona malhumorada la puerta y comienzo a caminar.
No tenía idea de a dónde iba a llegar, pero solo caminé. Mientras caminaba hablaba. Suena un poco raro, pero parecía querer desahogarme por completo de todo el estrés acumulado por no estar logrando lo esperado. Parecía un rapero, cada palabra rimaba y con eso trataba de darme una nueva visión de los hechos negativos.
Cada paso, cada contemplación de la naturaleza, cada persona nueva encontrada me relajó. Las oportunidades parecían manifestarse una y otra vez en mi cabeza. La basura mental, se limpió. Quedaba espacio para nuevas ideas. Y en esa caminata se me ocurrieron montones de ideas para crear más contenido en redes sociales.
Me di cuenta de esta producción masiva y todo el tiempo estaba con mi celular capturando cada idea potencialmente buena.
Pasaron 10 minutos, seguía caminando. 20 minutos aún caminaba. 30 minutos sudado y con los pies adoloridos, quería seguir.
Esta y en incontables veces en las que parecía desmotivado por no obtener lo que quería, frustrado por no ver progreso y con ganas de abandonar mis proyectos, las caminatas me ayudaron a reprogramar mi perspectiva.
¿Cuántas veces no te has sentido así? Parece todo perdido y no hay una "iluminación" que te haga pensar lo mejor. Cada paso te ayuda a aligerar la mente. Cada paso reformula los hechos. Cada paso tranquiliza a esa bomba que está por estallar y la conduce hacia una convicción envidiable.
Este es el poder de las caminatas. Un recuperador que elimina las malas vibras y las intercambia con oportunidades de crecimiento.
Si es así, significa que cada vez que nos sintamos mal, las caminatas nos cambiarán la visión. Y no solo eso, sino que amplifica nuestra creatividad. Personas de alto nivel como Steve Jobs, implementaron bloques creativos. Estos se constituían de caminatas. Largas caminatas para obtener ideas.
Arquitectos famosos como Le Corbusier, caminaba toda Europa para adquirir nuevas ideas para futuros proyectos.
Y la ciencia ha demostrado que incluso hace que pierdas calorías.
Una sola actividad que te permite entrenar tu mente, aliviar tus emociones, cambiar tus perspectivas, obtener novedosas ideas y que encima te haga perder peso.
¡Todo en uno!
Y hay más beneficios de las caminatas, así que te invito a profundizar conmigo cada aspecto. También veremos cómo incorporar este hábito a tu posible ocupada vida, y transformarla en un videojuego adictivo.
Caminar es el hábito supremo para regular tus emociones, aprender nuevas cosas, concentrarte en el presente y estar más agradecido por la vida.
Este es, en definitiva, el mejor hábito para 2025. Veamos…
Caminar te Permite Vivir
Observaremos primero los beneficios que tienen las caminatas para que estés presente en el momento.
Este título parece un poco raro, pero es esencial que entiendas algo.
La mayoría de personas solo está existiendo mas no viviendo. Están encerradas en su propio circulo vicioso de obtener gratificación, dejando que su atención se disipe. Lo que ocasiona que estén más inmersos en sus propios pensamientos.
Ya no hay atención cuando conversamos. Ya no hay atención cuando tratamos de adquirir conocimiento novedoso. Ya no hay atención en nuestras acciones y hábitos.
El enfoque se ve destruido al ser expuesta a nueva información cada 30 segundos. Ese es el tiempo máximo de concentración que hoy en día tenemos.
Literalmente, estamos todo el día pegados al celular que no notamos que el tiempo pasa. Tenemos la oportunidad de salir y despegarnos de la esclavitud.
Y las caminatas atacan a ese problema.
No hay información novedosa cada segundo, no hay estrés por las notificaciones ni por los mensajes constantes. Solo eres tú, tus pies, los árboles, los pájaros, la ciudad, las personas.
Caminar te desconecta de esos medios. Hace que puedas prestar atención a cada cosa que pasa a tu alrededor. Tus respiraciones, tus sensaciones corporales, tu paso rígido, tu visión, una flor que te llamó la atención, etc.
Olvidamos lo que es estar en el momento presente, es decir, enfocarnos en lo que pasa ahora. Solo estamos existiendo viviendo el pasado o estando ansiosos por el futuro.
Pero con solo 10 a 15 minutos de caminatas, recuperas el enfoque. En vez de estar en "piloto automático" retornas a la consciencia de tu vida. Tus pensamientos constantes y abrumadores te dejan en paz con cada paso. Poco a poco, esos recuerdos del pasado se reinterpretan de forma más constructiva y tus aspiraciones futuras se convierten en una motivación para actuar ahora, en el presente.
Cuando adquieres consciencia plena, es cuando vuelves a vivir.
Caminar despierta tu conciencia. Al desarrollar esta consciencia plena, dejas de existir pasivamente y comienzas a vivir activamente. Usa cada caminata como una oportunidad para reconectarte con el presente y reclamar la atención plena sobre tu vida.
Caminar Produce Nuevas Ideas
El estrés por no saber cómo resolver un problema es común. La frustración por la ausencia de ideas para tu trabajo creativo es irritable. Siempre uso mis caminatas para producir ideas. Como una especie de "fábrica de ideas" espontáneas.
La mente necesita relajarse para ser receptivo a nuevas ideas.
Si estás hundiéndote en la negatividad de tus emociones, solo tendrás una perspectiva delgada del problema. En cambio, cuando reduces esa carga mental, hay más espacio para nuevas posibilidades.
Es como si el cerebro jugara con toda la información almacenada en tu subconsciente y genere algo innovador. No sucede cuando fuerzas a las ideas a que salgan. Las mejores ideas salen de tu calma, no de la presión.
Usualmente escribo estos newsletters. A veces en mi intervalo de 1 hora de trabajo no tengo la claridad que me gustaría, necesito más ideas. En esos momentos, me siento perdido con ganas de postergar el trabajo. Es ahí cuando decido caminar para evaluar todo otra vez.
Me doy 20 minutos para una caminata en una ruta ya conocida. Simplemente dejo que mi cerebro se de un respiro de toda la frustración por las posibilidades del futuro, por las acciones diarias y la compleción de mis tareas. Dejo liberar la carga emocional negativa para darle la bienvenida a la positiva.
Es como si mi cabeza empezara a notar soluciones. Notar respuestas.
Si tenía problemas para iniciar la sección de un capítulo de mi E-Book (Cambia tu Mente, Cambia tu Vida), las palabras se juntaban para crear una introducción atractiva y experiencias personales. Esas experiencias las recordaba al instante. Parecía que hacía "click" en el instante en que me desconectaba del trabajo.
En mis proyectos de arquitectura, ni qué decir. Normalmente me quedo pegado viendo mi proyecto por más de 1 hora esperando a que salga una idea que solucione mis faltas. Pero al dejar el trabajo, despegarme después de esa intensidad y pasearme por mi ciudad, soluciones obvias y novedosas emergen.
Caminar es la solución a tu búsqueda de soluciones. Confía en la relajación que produce en tu cuerpo, porque ese estado es la responsable de las soluciones más creativas que puedes obtener.
Incluso, si necesitas aprender algún material nuevo de aprendizaje, lo puedes hacer en tus caminatas. Ese libro que tanto has postergado, lo puedes escuchar en formato de audiolibro cada vez que salgas a caminar. Estarás obteniendo nuevas ideas y terminando la lectura que te habías propuesto hace tiempo.
Es la mejor forma para producir ideas, extraer de otros autores y digerirlas.
Captúralas y retorna a tu trabajo.
Caminar Cambia tus Perspectivas
La vida es difícil y siempre habrá problemas. Siempre habrá caos en nuestras vidas y eso es ley natural. Lo mejor que podemos hacer es no dejarnos llevar por las emociones que producen.
Pero parece imposible darle la vuelta al asunto y ver oportunidades en lo caótico. A menos que incorpores un hábito de caminar.
Recuerdo que tuve que entregar un proyecto arquitectónico en mi clase de "Taller de Arquitectura III". Estaba emocionado, pensaba que mi proyecto estaba impecable sin ninguna clase de error. Cuando nos notificaron que ya habían revisado las presentaciones, corrí inmediatamente al aula, esperando lo mejor. Abrí mi lámina descontroladamente, solo para decepcionarme. Todo estaba rayado con correcciones.
Esto bajó por completo la emoción que tenía, lo podría percibir cuando me preguntaban "cómo te fue". No quería decir nada. Estaba tratando de sonreír para disipar mi frustración, pero en el fondo solo quería gritar.
Enserio que esa destrucción a mi gran expectativa hizo que creencias limitantes surgieran: "No soy bueno para esto" "Tal vez debo abandonar" "Creo que no pertenezco a esta carrera"
Derrotado, cogí mis cosas y me dirigí a casa. Tenía dos opciones:
Ir en Mototaxi
Caminar
A pesar de lo irritable que es caminar con mi maqueta, opté por la segunda opción. Siempre tengo una ruta "silenciosa": No pasa ningún carro y solo se puede notar parques llenos de árboles y gente.
Los primeros pasos fueron complejos. Solo estaba concentrado en mi mente y en las limitaciones que volvían con fuerza. No parecía estar concentrado en mi ruta, tanto así que casi choco con múltiples personas.
Mi expresión facial era una seria, sin gestos. Mi caminar era uno sumiso, tenía la cabeza baja en todo momento y no quería mirar a nadie. Solo quería llegar a casa y estar un rato a solas.
Pero a mitad de mi camino me surgió la duda: ¿Por qué estoy así? ¿No parece obvio? Pero a pesar de "saberlo" me preguntaba una y otra vez ¿Por qué opto por estar así? Y me di cuenta de lo absurdo de mi reacción. Tanto que me dije: ¿Por qué estoy así si sigo vivo? ¿Por qué estoy así si en casa me recibirán con los brazos abiertos? ¿Por qué estoy así si sé que hay chance para mejorar?
Estas perspectivas son lo que nadie es capaz de ver cuando sus mentes se ven bloqueadas por una barrera de inseguridades, de negatividad y ansiedad.
Mi cerebro era una flama encendida con potencia. Me quemaba por dentro con pensamientos absurdos. Cada paso calmó a esa llama.
Lo más increíble de todo es cómo, al regresar a casa, tuve un ánimo completamente distinto. Estaba sonriendo, estaba alegre, la preocupación se había ido.
Estaba seguro de que iba a mejorar. Al caminar, me di las soluciones necesarias para resolver mi problema: Buscar más referentes arquitectónicos, dibujar mis ideas con frecuencia, preguntar a más mentes de la arquitectura para adquirir ideas.
Caminar me dio una nueva perspectiva, me impulsó a no rendirme. Me hizo encontrar soluciones en medio del caos. Me dio las ganas para seguir luchando. Me dio la claridad que necesitaba para volver con fuerza.
Estos son los efectos que puedes tener al caminar.
¿Estás estresado? Camina. ¿Te han gritado en casa? Camina. ¿Te han desaprobado? Camina. ¿Tu relación ha acabado? Camina. ¿Sientes que las limitaciones te absorben día tras día? Camina.
Caminar reprograma tu mente. Te convence de que todo lo que sientes de negatividad es algo inservible. Redirecciona toda tu energía hacia tu meta soñada. Y te encontrarás sonriendo al ver a los hechos negativas como medios de crecimiento constante.
Caminar reprograma tu mente y te convence de que esos sentimientos negativos son pasajeros. Te recuerda que tienes la capacidad de avanzar y encontrar en cada obstáculo un paso hacia tus sueños.
Esta es claramente la que vencerá a tu procrastinación.
Porque usualmente procrastinamos al sentirnos presionados por la inmensidad de la tarea pendiente. Nos vemos nublados mentalmente por ideas erróneas sobre nuestro trabajo. Vemos solo los malos resultados. Las posibles decepciones. Los muy posibles fracasos.
Creemos que no somos capaces de lograrlo, por lo tanto, para no sentirnos mal, posponemos la actividad.
Para refrescar tu cabeza, una simple caminata rompe esa sensación de parálisis. Al reducir estos pensamientos negativos, nuestra mente se vuelve más abierta y enfocada en la acción.
Volverás con energías y con una nueva perspectiva. Esa que te ayudará a disminuir la escala de la bestia que estás por combatir. Te sentirás más preparado. Más eufórico por comenzar. Más atento y enfocado. Solo porque te diste un tiempo para recargar tus energías, caminando.
Y mientras vas cambiando tu perspectiva, tienes la oportunidad de mejorar socialmente. Veamos:
Caminar Mejora tus Habilidades Sociales
Recuerdo una vez en la que invité a un buen primo mío a caminar, para favorecer la digestión. Con cada paso que dábamos compartíamos historias, anécdotas, reflexiones, preguntas profundas e interpretaciones de la vida. Fue increíble sinceramente. Tardamos 1 hora caminando, pero nunca olvidaré ese momento, aprendí mucho de él, de sus propias experiencias y sus opiniones al respecto.
Caminar acompañado te da acceso a profundizar en la relación (de amistad, romántica, familiar)
Estás exonerado de cualquier tipo de estímulo, incluido tu celular.
Por respeto, sabrás que no puedes sacar tu celular. Entonces esa no sería una opción viable.
Estás obligado a conversar con la otra persona. A conectar. A poner a prueba tus habilidades sociales. Y ese también es un muy buen punto. Puesto que si no estás acostumbrado a conversar, este es tu momento de oro para practicar.
Luego de la conversación con mi primo, me agradeció bastante por haberlo escuchado y por haber compartido tanto en una sola caminata. Ciertamente, estábamos más conectados. Creamos más confianza. Se fortaleció la relación y me sentí contento por eso.
Claro, a veces no podemos tener la compañía de un familiar, amigo o pareja en estas caminatas.
¿Qué se puede hacer al respecto?
Practicar tu habilidad de convertir a cualquier desconocido en un amigo.
Verás, el camino siempre es incierto. Nunca sabrás con qué puedes encontrarte en tu camino, incluso si te sabes la ruta de memoria.
No puedes esperar qué encontrarte. Tal vez sí el escenario, pero no tienes idea de otros elementos:
La gente que pasa
Los acontecimientos
Los rostros
El tráfico
Puedes encontrarte con un completo desconocido y convertirlo en un amigo.
Obviamente no creo que siempre tengas esta intención cada vez que sales a caminar, pero sería bueno ir practicando un poco.
Si sufres de ansiedad social, esta práctica te ayudará bastante.
Siempre que pasaba cerca de otra persona que parecía más impotente que yo, bajaba la mirada, caía mis hombros y caminaba de forma muy sumisa. Como si yo fuera una presa.
No tenía esa confianza como para mirar a alguien directamente a los ojos.
Lo que hice para vencer esto fue saludar a quien pasaba.
Con cualquier persona sin importar si eran señores o jóvenes, a cualquier persona con la que establecía contacto visual la tenía que saludar.
Esa era la regla del juego. Simplemente saludar cuando nuestros ojos se cruzasen .
No parece algo tan complicado ¿verdad?
Si necesitas mejorar tus habilidades sociales y de conversación, esto te ayudará demasiado. Tendemos a tener miedo porque pensamos que nos van a juzgar.
Cada vez que saludes a alguien nuevo sin importar su edad, te darás cuenta de que no es tan malo como piensas.
Un simple gesto como un chócala a un señor de la tercera edad trotando en un parque, puede cambiar por completo su experiencia como la tuya.
Entre más te sumerjas en la práctica de la comunicación en tus caminatas, más te darás cuenta que saludar, conversar y comunicar de acuerdo a tu auténtico yo no es algo malo. Más lo notarás cuando nadie te reciba el saludo.
Estos encuentros breves pueden mejorar tu confianza social y hacerte más cómodo al relaciona
Recientemente en una de mis caminatas me topé con una señora que necesitaba ayuda con un objeto inmenso que estaba cargando. Ahí fue donde me dije que era una oportunidad para practicar mi servicio a los demás. En eso, fui corriendo a donde ella estaba. Con gentileza, le ofrecí mi ayuda y accedió sin dudarlo. No miento, el objeto sí era pesado. Después, me agradeció bastante y cada quien tomó su camino. La sensación de gratitud que sentí en mi ser, fue enorme. Una gran sonrisa salió de mí, todo porque decidí hacer caso a mi voz interior.
A veces tenemos esa corazonada de ayudar o de decir algún cumplido, incluso de saludar. Pero nos interesa más el cómo nos está observando la gente que decidimos no hacer caso a nuestra voz interna.
Cada vez que camino, siento que esta voz me habla fuertemente. Como si supiera exactamente mis acciones e intenciones.
Un "hola" no te matará. Saludar y que no te devuelvan el saludo no te pondrá en un ataúd al instante. Normalmente, producto de una experiencia negativa tuya o de alguien más, elevamos los niveles de emoción que producen. De modo que, al querer defendernos y evitar un posible peligro, nos escondemos de cosas tan simples como saludar.
Caminando, tienes la opción de cambiar tus hábitos comunicacionales, de conocer a nuevas personas y generar relaciones más profundas.
Y siempre te pondrá a prueba, nunca verás a las mismas personas en tus caminatas.
Caminar Potencia tu Salud
Caminar es uno de los hábitos más sencillos y poderosos para transformar tu salud física y mental.
Hemos visto atrás como incluso puede aliviar tu salud mental. Puesto que reduces el sobre pensamiento al emerger soluciones e ideas útiles para tus problemas. Te vuelves más optimista en tiempos de crisis.
Andrew Huberman, neuroscientífico y oftalmólogo de la Universidad de Stanford, detalla que necesitamos luz solar para estar más activos en el día. Él recomienda verla ni bien nos levantamos, ya que fortalece la producción de serotonina, un neurotransmisor que es esencialísimo para sentirnos motivados y optimistas.
Sumado a eso, también presenta grandes beneficios el simple hecho de exponerte al aire libre. Si caminas cuando el sol naciente arrasa con sus rayos, estarás recibiendo vitamina D, asociada a una mejor regulación del estado de ánimo y niveles de energía.
Además, regula el ritmo circadiano, asociado al sueño. Esto permite la sincronización del cuerpo con el ciclo natural del día y la noche, dando como resultado un sueño reparador y mejor descanso.
Esta exposición al sol también ayuda a regular la melatonina, que mejora la calidad del sueño. Los estudios en el Journal of Sleep Research expresan que quienes reciben luz natural al inicio del día no solo duermen mejor sino que reportan mayores niveles de satisfacción general y menos síntomas de depresión.
Claro, si no estás acostumbrado a salir a caminar, no creo que tengas ganas de levantarte a las 6 am y empezar con tu nueva rutina. No obstante, es importante reconocer estos beneficios para tu salud. Más adelante veremos cómo puedes fácilmente incorporar este nuevo hábito.
Me gusta llamarlos "boosts" (potenciadores) para las demandas de la vida. Si quieres bajar de peso, camina. Si quieres tener más energías, sal de tu casa y camina. Si quieres un relajo mental y volver con los mejores ánimos, camina. Tal cual como un videojuego, te da más porcentaje de ciertos "atributos" (energía, desconexión, enfoque, presencia, mejora de metabolismo, pérdida de calorías). Y solo necesitas 15 minutos de caminata para obtener todos estos beneficios.
Piénsalo, si solamente permaneces encerrado, sin movimiento y con tus propios pensamientos, serás esclavo de cualquier interpretación negativa que tengas sobre cualquier cosa.
Estudios del American Journal of Preventive Medicine han encontrado que caminar solo 30 minutos diarios reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y algunas formas de cáncer. La quema de calorías que produce también contribuye al mantenimiento o pérdida de peso, mejorando el metabolismo y promoviendo una buena composición corporal.
Si no te gusta hacer cardio intenso para perder peso, caminar es tu opción más viable. Hay estudios que demuestran que, sin importar a qué distancia se encuentre la meta, quemarás aproximadamente las mismas calorías quemadas si decides caminar o correr. Estudios como el de American Journal of Preventive Medicine exponen que caminar es un ejercicio de bajo impacto que, con el tiempo, mejora la resistencia cardiovascular, fortalece músculos y ayuda a controlar el peso. ¿Increíble verdad?
Estudios pasados también confirman que las caminatas reduce en un 39% el riesgo de muerte comparado con las personas inactivas. Literalmente, si te quedas sin moverte, estás reduciendo tus posibilidades de vida. Caminar, entonces, se vuelve un elemento indispensable para vivir.
Algo interesante de las caminatas que me llamó la atención fue la de que mejora la digestión. El movimiento estimula la producción de enzimas digestivas y de ácido gástrico en el estómago, facilitando la descomposición y digestión de los alimentos. Esto acelera el proceso digestivo y mejora el aprovechamiento de los nutrientes.
Es decir, puedes incluso caminar cada vez que terminas de comer tus alimentos para digerirlos eficientemente.
Simplemente debes salir de tu casa y empezar tu viaje. Recibirás luz solar, la mejor para tus niveles de energía y para un reconfortante sueño en la noche; mejora tu ánimo y quema calorías si lo que buscas es bajar de peso o incluso mantenerte en tu peso ideal.
Caminar ataca a tus necesidades fisiológicas y psíquicas. Como también en la necesidad de rodearte de personas, de socializar. E incluso incrementa tu creatividad.
Veamos cómo puedes integrarlo en tu horario.
¿Cómo Incorporar Caminar a tu día a día?
A) Determina el Propósito de Caminar
A veces, incluso con todos los beneficios presentados, parecemos no ser capaces de atribuir gran importancia a las caminatas. No hay algo que nos llame la atención o simplemente nos vemos hundidos en excusas que impiden la creación de este hábito.
Si tienes un propósito claro de cómo caminar te ayudará y potenciará a muchas áreas de tu vida, las excusas desaparecerán. Y te encontrarás caminando sin haberlo pensado.
Además, sin un propósito, te encontrarás perdido. No sabrás para qué caminas, entonces no le darás la importancia que se merece. Si carece de esa importancia no será un problema no incorporarla. Hay que buscar razones.
Con la información que te he brindado en esta lectura, visualiza cómo caminar te ayuda a erradicar muchos problemas. Cómo caminar te ayuda a generar novedosas ideas para tus más ambiciosos proyectos. Cómo caminar elimina tus creencias limitantes y da bienvenida a oportunidades de crecimiento. Cómo reprograma tu mente para que cambies. Pregúntate:
¿Cómo me beneficiará caminar?
¿Para qué me va a servir?
¿Qué problemas puedo resolver con las caminatas?
¿De qué seré capaz al incorporar este hábito?
Qué cosas quiero en mi vida en las que caminar pueda acercarme esas metas?
Qué cosas NO quiero mi vida en las que caminar sea la solución para evitarlas?
Al tener una razón poderosa para hacer las cosas, tendrás menos ganas de procrastinar esta actividad. Tienes una sensación de querer completarlo, porque ahora sabes cómo te beneficiará a corto y largo plazo.
Esa sensación es increíble. Lo haces sin esfuerzo y con grandes motivaciones. Incluso, cuando se disipa esa motivación, lo harás sin haber tenido ganas de hacerlo. Porque sabes que debes hacerlo para cumplir tus más ansiadas metas.
B) Establece una Meta Diaria y Rómpela
Todo nuevo hábito comienza de a pocos. Si te fuerzas a caminar por 30 minutos no querrás volverlo a hacer. Porque la intensidad es alta y tu cuerpo necesita acostumbrarse a esa nueva actividad.
Podrás completarlo el primer día por tus grandes motivaciones, pero notarás cómo con cada día que pasa, se vuelve más difícil volver a cumplir con ese gran reto. Es mejor ir de a pocos, incrementando la intensidad gradualmente.
Inicia corto. Con pequeños pasos. Con un corto tiempo. Empieza con 5 minutos de caminata.
Ese podría ser tu nivel inicial: Empezar con 5 minutos.
El siguiente día tal vez puedes incrementar a 6 minutos, luego a 7 minutos. Esta consolidación de una meta a romper genera las ansias por hacerlo. Es como el efecto que producen los videojuegos. Te dan una meta que se acomode a tus capacidades actuales. Si no estás acostumbrado a las caminatas, tu capacidad actual se encuentra en el nivel más bajo, es decir, 5 minutos.
Y no solo puede ser el tiempo, también las ideas recopiladas. Probablemente en tu primer día de caminata anotes una gran idea que haya surgido. Al siguiente día, puedes retarte a escribir dos. Luego tres, luego cuatro, etc.
Si sientes que te estresa la idea de salir de tu casa, bien. Puedes iniciar con pequeños pasos. De modo que 10.000 pasos será tu nivel 100 y 1.000 pasos es tu nivel 1. Y luego progresas, estableciendo nuevas metas diarias para superar esos límites.
Viéndolo de esa forma es como puedes disfrutarlo. Igual a tu videojuego favorito, ¿por qué no convertir las caminatas en un videojuego?
Reduce la fricción de las caminatas. Si recién estás empezando, no pienses hacer 10.000 pasos en tu primera caminata. Aumentar la intensidad incrementa la parálisis.
Establece claridad. Porque sin claridad no hay un plan. Sin un plan, sentirás gran parálisis que te detiene de tomar el primer paso. Y considerarás a las caminatas como algo imposible de realizar.
Establecer una meta diaria brinda claridad. Sin esa claridad, más estarás atemorizado de la ejecución.
Tómate unos minutos y pregúntate:
¿Cuánto caminaré?
¿Qué ruta escogeré?
¿En qué te concentrarás al caminar? ¿En la naturaleza? ¿En tu aprendizaje? ¿En generar soluciones a problemas potenciales?
¿Escucharás algún audiolibro, video, podcast o solo irás en silencio?
La sensación de progreso se manifestará cada vez que notes cómo tu tiempo caminando ha incrementado. Recuerda, no vayas muy lejos de tu límite, ve dando pasos cortos pero desafiantes. Así, es como haces que las caminatas sean adictivas como un videojuego.
Establece una meta definida y rómpela, eso te lleva a establecer reglas de caminatas. Es decir, que te propones no volver hasta haber cumplido cierta regla:
Saludar a una persona desconocida.
Escribir tres ideas
Lograr 3.000 pasos
Tocar el grass con tus pies descalzos
Estas reglas funcionan porque se convierten en desafíos tentativos. Tenemos una tendencia natural a querer superar nuestras capacidades. Si te estableces estos desafíos cada vez que tengas qué caminar, regresarás satisfecho y con más ganas de seguir caminando día tras día.
C) Combina Hábitos
Lo que más me ha funcionado para incorporar permanentemente las caminatas a mi vida, fue combinándolos con otros hábitos. Incluso con responsabilidades.
Verás, mi hogar queda muy cerca de mi universidad. Normalmente tomo una mototaxi para llegar. Cuesta menos que el taxi común y llego rápidamente.
No obstante, me he dado cuenta que puedo aprovechar esa ruta caminando. Ya me sé la ruta. Sé por dónde pasar. Sé cómo llegar. Entonces ¿por qué no caminar hasta allá? Acá pueden surgir algunas excusas y siempre me las había hecho:
Llegaré sudoroso
No llegaré a tiempo
Probablemente me roben
Ir en mototaxi es más rápido y me canso menos
Todo esto pasaba por mi cabeza hasta que lo experimenté.
El cambio fue radical. Siempre que voy caminando a la universidad, me veo más feliz y más contento. Como si el tener una sonrisa fuera mi gesto común.
Si tienes un destino cercano habitual, puedes reemplazar el uso de algún vehículo con caminatas.
James Clear el autor de "Hábitos Atómicos" menciona que se puede facilitar el cultivo de un nuevo hábito si la practicamos durante o después un hábito ya incorporado.
Por ejemplo, si normalmente sales de tu casa a comprar el pan, ¿por qué no caminar hasta allá? Si necesitas ir al gimnasio, caminar no sería una mal idea. Si debes llegar al trabajo, puedes levantarte más temprano y caminar hasta allá (incluso te obliga a despertar temprano, algo por lo que muchos tienen dificultades. Dos pájaros de un tiro.)
Piensa en esas anclas que son la excusa perfecta para caminar. De ese modo apilas hábitos y caminar se manifestará sin pensarlo.
Y una de las mejores formas de contribuir a esta carencia de esfuerzo, es creando señales.
D) Crea Señales
Siempre que estoy desmotivado para hacer mi trabajo, sobre pensando la decisión a tomar o cada vez que me quedo 1 hora pensando en una próxima idea pero no viene, es cuando camino.
Si tienes una señal que te impulsa a caminar, te verás caminando sin esfuerzo.
Puedes vincular un hábito negativo como señal para que empieces a caminar.
Por ejemplo, si te das cuenta que has estado 1 hora en el celular viendo videos de entretenimiento si sentido, da una caminata y reflexiona sobre cómo usas tu tiempo.
Si estás sobre cargado de muchas actividades y estás aterrorizado por la inmensidad de cada tarea, sal a caminar, relájate y genera un plan.
Hemos visto en los beneficios para tu salud que caminar mejora tu digestión. Probablemente lo has escuchado siempre por parte de tu familia, pero la ciencia también lo confirma. Esta señal es la que siempre me ha funcionado para caminar. En el momento que fui consciente de los beneficios digestivos que las caminatas proporcionan, cada vez que terminaba de comer emprendía mi viaje.
Utiliza esta señal a tu favor y experimenta con ella. Sinceramente, siempre me ha funcionado y estoy seguro que a ti también.
Hay algo que también pasa. Mucha gente dirá que no tiene tiempo para caminar. Pero si eres realista, tienes tiempo "muerto" que llenas con otras actividades contraproducentes para tus metas:
Revisar el celular
Revisar los mensajes
Ver videos de entretenimiento
Ver la televisión
Estas actividades también pueden servir como una señal para caminar. Actuarán como recordatorios que te impulsan a ejecutar tu futuro hábito.
Cada vez que tengas la urgencia de sacar el celular o de ir a ver otro video sin sentido en Youtube, sal de tu casa y camina. Cada vez que termines de comer, aprovecha la caminata para mejorar la digestión. Cada vez que te sientas perdido, una caminata te devolverá la dirección.
Outro
Llegamos a la parte final de la guía. A ti, querido lector, te agradezco enormemente por haber analizado cada punto que hemos tomado a lo largo de la lectura.
Caminar es sin dudas el hábito supremo que ataca a todas las áreas de nuestras vidas:
Mentales
Fisiológicas
Salud
Convirtiéndose en el mejor hábito que puedes cultivar si quieres cambiar tu vida en 2025. (Incluso si quieres cambiar desde ya!)
Como hemos revisado, es necesario que experimentes por tu cuenta, nada servirá si no disciernes con tu aplicación del conocimiento brindado.
Espero te sirva para que tomes consciencia del poder de las caminatas y empieces tu viaje con las practicas sugeridas para inyectar en tu día a día esta increíble actividad.
Nos vemos en la próxima guía, (Domingo 17 de noviembre) en la que hablaremos sobre cómo tengo tiempo para todo siendo un estudiante de arquitectura…
-Liann Jara
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