- Al Diamante
- Posts
- Si estás en Piloto Automático, deberías leer esto.
Si estás en Piloto Automático, deberías leer esto.
Lo más hermoso de la vida...
VIVIMOS DESCONECTADOS DEL AHORA
He notado que muchos de nosotros estamos desconectados de lo que pasa ahora.
Tal vez has estado en una conversación y no entendiste nada de lo que te dijeron porque pensabas en ese trabajo que aún no completas.
Estás manejando el carro y solo piensas en la discusión que tuviste con tu familia.
Vas a clases pero no prestas atención porque solo piensas en la fiesta que hay en la noche.
Y surge tan inconscientemente que pestañeas y ya es hora de dormir.
El tiempo se vuelve más rápido.
Los momentos, escasos.
Recuerdas menos de lo que pasó y te arrepientes por eso.
Los rostros, las conversaciones, los detalles minúsculos y, al mismo tiempo, los más importantes; pasan por alto porque no estás presente.
Te fuiste a otro mundo.
Esto se llama desconexión del presente.
Probablemente después de todo el movimiento en tu vida te hayas puesto a pensar.
Sí, por fin tuviste un tiempo para pensar.
Y de la nada parecía como si el tiempo se detenía.
Comenzabas a fluir con las ideas, comenzabas a preguntarte cosas que nunca habías preguntado, eras consciente incluso del aleteo de una mosca.
Estabas presente.
Y así como en esos momentos, has tenido muchos otros en donde fuiste presente.
¿No recuerdas esos abrazos de mamá y de verdad podías sentirla a ella? No solo era un gesto, era un símbolo de amor. Y no lo notabas, lo sentías profundamente.
Recuerdas cada detalle.
O cuando tenías a tu comida favorita. No pensabas en nada más que dar el primer bocado. Lo dabas… y no podías evitar derretirte ante su sabor. Te perdías en el tiempo. Estabas presente.
Cuando estuviste con tu pareja en el primer día que salieron. Te puedes acordar el ambiente, la ropa que usó, su cálido rostro. Prestaste atención porque hubo intención.
Cuando estabas jugando tu deporte favorito, y todo el mundo desaparecía. Eras tú y el balón. Parecía que patinabas sin pensarlo, o fluías observando cada movimiento.
Estar presente es lo más hermoso de la vida.
Obviamente tendrás diferentes opiniones sobre este tema de lo más hermoso, pero con lo que te he dicho, sí, creo yo que estar presente es lo más hermoso.
Ya de por sí la palabra "presente" significa "regalo".
Es el regalo que Dios nos da todos los días.
No para sentir que estamos existiendo, sino para realmente sentir que estamos vivos.
FUTURO Y PASADO: ES LO ÚNICO QUE TENEMOS
Lo más hermoso de la vida es estar presente, porque es lo único que realmente existe. Todo lo demás es memoria o imaginación.
Estar presentes en el momento.
Es lo único que tenemos.
Un minuto perdido del presente es un minuto perdido para siempre.
Y nunca más volverá.
Y claro, no se trata de estar presente el 100% del tiempo, porque existen las acciones automatizadas (hábitos). Se trata de no vivir el 100% del tiempo ausente.
Aún no tengo muchos años de experiencia en la vida.
HE VUELTO A VIVIR POR ESTAR PRESENTE
Pero hasta el momento siento que he vuelto a vivir hace 3 años.
Al estar presente en mis relaciones, en mi desarrollo y en mi amor propio.
Presente en el mundo que nos rodea, las actividades, el trabajo.
Porque desperté de un gran sueño automatizado lleno de lamento, dolor e ira.
Y cuando desperté, no paraba de sonreír.
Ya no miraba, observaba. Ya no tocaba, sentía. Ya no oía, escuchaba.
Estar presente en el momento es el regalo más hermoso que Dios nos pudo haber dado.
Ningún animal lo tiene. Pues no poseen consciencia.
Por lo tanto tú puedes volver a la presencia. Tal vez estás presente viendo este video y reflexionando sobre lo más hermoso de la vida.
Sin embargo, hoy la estamos perdiendo.
ESTAMOS PERDIENDO LA PRESENCIA
¿Qué pasa si no estás presente?
Sentirás que nunca has vivido.
Sentirás que solo fuiste un esclavo mas no el arquitecto de su vida.
Tu mente crea problemas donde no los hay.
Pierdes lo irrepetible sin darte cuenta. Y cuando despiertas, ya es tarde.
Verás a tus niños en una edad temprana, y sin pensarlo, sin vivirlo, sin estar consciente, ya son grandes. Desperdiciaste el tiempo con ellos por no estar presente.
Hoy en día estamos más en nuestras cabezas que en la realidad.
Queremos guardar los momentos en dispositivos pero no en nuestras consciencias.
O nuestra atención está tan frita que no podemos retener ni 30 segundos de información.
Piensa en esa conversación con el abuelo, y solo fingiste escucharlo. No estuviste ahí. Sonreía contándote historias hasta el cansancio, pero ni siquiera le prestaste atención.
Seguro que tomaste un viaje y solo lo recuerdas por las fotos, mas no por lo que experimentaste. Te concentraste tanto en cómo se vería ese lugar en Instagram que olvidaste observar los paisajes, saborear la comida, reír con tus amigos hasta llorar.
A mí por ejemplo me ha pasado que en Junio estaba más preocupado por mis entregas que cualquier otra cosa. Recuerdo cada instante de mi trabajo:
Las feas noches.
Cómo corría detrás de los arquitectos buscando respuestas.
Cómo llegaba tarde cuando mi intención era otra.
Cómo me desesperaba por entregar un trabajo a las justas.
Pero lo que no recuerdo con exactitud son los rostros, las risas, los momentos en familia. No recuerdo haberlos mirado a los ojos, haberles dicho con intención que los quería.
Porque nunca estuve ahí realmente con ellos, solo por pensar en sobrevivir.
Ya lo hemos dicho, lo más hermoso de la vida es darte cuenta que estás vivo mediante el presente.
Y cosas como las que te he descrito antes pasan en muchas personas que solo existen en piloto automático. Y no disfrutan de lo que hay ahora.
Hay algunas cosas que me sirvieron para estar presente y lo puedes integrar fácilmente.
Hay varias formas de entrenar el presente, una de ellas es que tengas la intención de concentrarte en cada momento.
Sí, es difícil hacerlo y parece muy obvio. Pero nunca hemos entrenado la concentración.
1) CONCÉNTRATE EN LO QUE HACES
Primero, si estás viendo un video como este, no lo pongas de fondo.
Conozco los beneficios de combinar tareas y muchos hablan de eso.
No obstante, si no puedes estar concentrado ni en un short de 1 minuto, nunca podrás concentrarte en una conferencia de 1 hora.
Hay que entrenar desde lo pequeño.
Así que no hagas nada más que ver este video.
Hazlo ahora.
¿Dónde estás?
¿Aquí… o en tu cabeza?”
Si estás comiendo, no hagas nada más que comer. Sin videos, sin televisión o sin música.
Si estás en una actuación de tus hijos, en una fiesta, en el cine o en una cena con tus amigos, tómate un momento para pensar solo en eso. Enfócate en tu hijo, enfócate en celebrar la fiesta, enfócate en la película, enfócate en la gratificación de estar con tus amigos en una cena. Nada más que la actividad.
Deja la tentación de grabar o tomar fotos con tu celular y disfruta del momento.
No está mal guardar esas memorias, pero te has acostumbrado a hacerlo excesivamente, tanto que ni siquiera recuerdas lo que sentiste en ese momento.
Porque no lo viviste.
2) PRACTICA LA GRATITUD
Segundo, practica la gratitud.
Cuando agradeces le das más intención a tu atención.
Si no puedes agradecer en lo insignificante, nunca podrás agradecer en lo más grande.
Esto quiere decir agradecer por las cosas más pequeñas que tienes. Por tu lapicero, por tu colcha de tigre, por tu taza favorita de café.
Te vuelves más consciente de lo que te rodea.
Y lo que antes era invisible, empieza a brillar.
Es fácil agradecer por un título, por una victoria, por un logro.
Pero si no fuiste capaz de agradecer el proceso… ese logro nunca se sentirá suficiente.
Agradecer por lo mínimo te prepara para valorar lo máximo.
Probablemente en conversaciones has notado que no te interesa lo que está diciendo el otro. Sé sincero. Pues esa es la razón por la que no prestamos atención. Producto de ello, te quedas en tus pensamientos y no has entendido nada de lo que te dijeron. Pareciera que no tienes una razón para escucharle.
Ahora, hagamos esto. Si tu agradeces por esa persona, ¿no sentirías más ganas de escucharlo? Le das más importancia a las cosas por las que estás agradecido.
Esto quiere decir que tu cerebro pone más atención a las cosas por las que agradece.
Tanto así que percibes cada detalle corporal o externo. Y no piensas en nada más que el presente.
Esto de hecho me pasó con mis compañeros. En el momento en que agradecía por ellos cada noche tenía más intención de hacerles sentir notados. De empatizar y conectar con sus historias.
Cuando no agradecía, los pensamientos negativos inundaban mi cabeza. Y me hacían creer que debería rechazar a cada persona.
Ser agradecido me sirve para amar más, incluso a mis enemigos.
Puedes agradecer también por lo "malo" que te pasa. La gratitud también es un cambio de percepción sobre la realidad.
No cambiará los hechos, pero sí tu interpretación.
Y tú no experimentas la vida que vives, sino la que interpretas.
Lo que antes parecía rutina se convierte en un regalo. Lo que antes parecía hacerte sufrir, se convierte en una oportunidad de crecimiento. Y así también reduces problemas innecesarios, solo por estar agradecido.
Agradecer es lo que hace que una comida simple se sienta como un festín.
Que un gesto cotidiano se vuelva inolvidable.
Que una persona ordinaria… se vuelva irremplazable.
Así que estar presente también es una habilidad que puede ser entrenada.
Es prestar atención a lo que sucede a tu alrededor.
Y será difícil porque vendrán pensamientos absurdos que molestan y te roban la atención.
Pero cada vez que pasa eso, es una oportunidad para volver al presente.
Para volver a concentrarte en lo que pasa a tu alrededor.
Si practicas de esta forma, créeme que será más fácil evadir esos pensamientos y por fin vivir el momento.
Y disfrutar del ahora no necesariamente es el placer, sino saber que lo que haces tiene sentido.
Imagina un guerrero subiendo una montaña con una piedra en la espalda.
Si lo hace obligado, sufre.
Si lo hace sabiendo que esa piedra es para construir el refugio de su familia, sonríe mientras suda.
Es como Séneca dice: “No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.”
El problema de no estar presente no es solo que pierdes momentos.
Es que cuando despiertes… será demasiado tarde para volver a vivirlos.
Lo más hermoso de la vida es el presente, así que no lo pierdas.
Ten una linda semana.
-Liann
Reply