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Cómo tener tanta energía que dormir se vuelve opcional
La energía es tu recurso más valioso.
El dinero y el tiempo son importantes, pero ¿de qué te servirá todo el dinero del mundo si no tienes las energías para utilizarlo?, o ¿de qué te sirve todo el tiempo del mundo si tus energías son demasiado bajas? Lo percibirás como si no tuvieses tiempo en un primer lugar.
Todos hemos estado ahí…
Con grandes cosas en mentes para hacer, tantos objetivos, deseos, metas… pero surge una sensación de querer estar echados todo el día, de procrastinar, de scrollear en el celular por horas.
Y buscamos una chispa de motivación que nos haga movernos, vemos un video motivacional, un video sobre cómo estar más energizados, y probablemente te sientas mejor, pero el efecto desaparecerá rápidamente.
Vivimos en un ciclo vicioso en el que por falta de energía buscamos más endulzantes que nos la devuelva.
Pero no se trata de obtener más energía, sino de utilizarla eficazmente.
Exacto, no necesitas más energía. Tienes las capacidades suficientes para cumplir tus sueños, hacer tus tareas, estudiar, practicar la habilidad que has pensado, entre otras metas más. Tienes la capacidad, pero tu energía es drenada por vampiros que no merecen tu atención. Por distracciones que consideras productivas. O que incluso son involuntarias, como un mecanismo automático ante una amenaza, trabajo o responsabilidad.
Y te quedas absorbido en la novedad de tu celular y tu cómoda cama por horas.
En este escritor revisaremos 5 de los hábitos más poderosos que aumentarán drásticamente tu energía.
Empecemos con una de las más importantes, pero que la gente evade inconscientemente:
1) Mala Toma de Decisiones
Una de las mayores razones por la que careces de energía es porque no priorizas las decisiones importantes.
Tan solo imagina este escenario.
Digamos que es un nuevo día. Despiertas y ¿qué es lo primero que haces? Posiblemente, debates entre la idea de si levantarte o no. Solo con ese pensamiento tu cerebro ya desgasta sus recursos.
Luego, revisas tu celular. Además de las consecuencias de la luz azul a primera hora de la mañana, estás cargando a tu cerebro de tanta novedad que tu enfoque estará dirigido a las notificaciones verificadas, los mensajes, las noticias, los nuevos videos, la curiosidad, etc.
Ahora te preocupas por la noticia de que un bus cayó cerca de tu ciudad. Ahora tu enfoque estará dirigido a cómo responder a ese mensaje de tu amigo, amiga o pareja. Ahora estás concentrado en el nuevo video de tu Youtuber favorito.
¿Qué haces después? Piensas en lo que te pondrás de ropa. Como hay tantas opciones para elegir te quedas más de 30 minutos pensando en qué ponerte. Felicidades, haz adquirido una nueva preocupación y un desgaste de energía mental.
Continúas con tu día y te das cuenta que tu energía actual solo te permite concentrarte en una cosa: Revisar videos de Youtube. Porque no requiere tanto esfuerzo. Y tu cerebro ya ha sido desgastado en la mañana con tanta información.
Pero ni siquiera podrás disfrutar los videos, porque estarás pensando en esa tarea que aún no fue cumplida, en ese proyecto sin avanzar o en esos clientes sin atender.
Y todo el día estarás pensando y pensando. Desgastando aún más las baterías de tu cerebro, preocupándote en las cosas que debiste haber hecho pero que no hiciste.
Cada toma de decisión requiere energía.
Quiero que la frase mencionada resuene contigo. Porque es la clave para tomar mejores decisiones a futuro.
Imagina a tu cerebro como un celular con miles de aplicaciones. Hay algunas útiles: Familia, trabajo, propósito, metas. Y hay otras inútiles: Scrollear en redes sociales, revisar las notificaciones cada vez que aparecen, responder correos, elegir la ropa del día.
La batería de tu celular (cerebro) va desgastándose con cada aplicación utilizada. Mayormente, las aplicaciones inútiles utilizan bastante de tu energía, así que ten cuidado.
Es por eso que en el momento en que estás a punto de hacer tu tarea, escribir tu ensayo o incluso pasar tiempo con tu familia, hay una fricción gigante.
Porque de tantas decisiones que has tomado, tu cerebro ha utilizado la mayoría de sus recursos en pensar. Y prefieres estar echado viendo Netflix, jugar un videojuego o comer comida chatarra porque es lo que tu energía puede soportar en el momento.
Este proceso de información desgasta a tu cerebro.
Hay dos cosas que combaten a este vampiro de la energía:
A) Automatiza tus decisiones
Si notas que revisar tu celular al momento de despertar libera grandes cantidades de información que no te dejan tranquilo o por tratar de decidir qué hacer en el día, qué ropa ponerte o qué comer, te aconsejo que automatices tus decisiones.
¿Cómo puedes hacer esto?
Primero, aleja tu celular de tu habitación. Y que lo primero que hagas al despertar sea, literalmente, levantarte de tu cama.
Será muy sufrible, pero si entrenas a tu mente de esa forma repitiendo la acción, ya no lo pensarás tanto después. Ya no pensarás en qué hacer o que noticias ver, solo te concentras en levantarte.
Posteriormente, si encuentras problemas con la ropa o la comida, considera usar la misma ropa todos los días (o el mismo estilo) y comer la misma comida.
Sí, suena un poco descabellado.
Pero créeme que es innecesario preocuparte tanto por qué ponerte o qué comer.
Establece una ropa definida para cada día y qué comidas comerás con anticipación.
Asimismo, te recomiendo hacer un horario, tengo un escrito sobre una guía completa de manejo del tiempo. Esto te servirá a que dejes de pensar en qué decidir y simplemente ejecutar tus tareas.
Te lo dejo aquí mismo: https://aldiamante.beehiiv.com/p/como-tengo-tiempo-para-todo-siendo-estudiante-de-arquitectura-parte-1
Solo con esta automatización, liberas baterías para lo que de verdad importa.
Tu trabajo creativo.
B) Hacer lo más Importante ni bien te levantas.
Escribe todas las tareas que debes realizar. De las 10 o 20 que seguramente hayas escrito quedate con las que son verdaderamente significativas.
Solo encierra tres que te llevarán a tu meta soñada o cumple con el propósito que estableciste en tu vida.
Destroza ese trabajo en la mañana ni bien te levantas. De ese modo, evitarás tener el sobre pensamiento por no haber progresado en las tareas más importantes. Y sentirás una paz profunda a lo largo de tu día. Una gran tranquilidad y mayores reservas de energía porque ya no piensas en lo que no se hizo.
2) Duerme a la hora
La mayoría de tus problemas se solucionan durmiendo a la hora.
Está muy claro por qué dormir es tan importante para nuestro organismo en su capacidad de obtener más energía.
Pero aun así, mucha gente solo prioriza la ejecución por encima del descanso. Exageran sus cantidades de trabajo por evitar descansar.
Romper tus límites con el trabajo haciendo más no es para nada malo, pero llegamos hasta un punto extremista en donde infravaloramos el descanso por completo. Como si no lo necesitáramos.
Pero aquí está la verdad: Ningún esfuerzo perdurará a menos que descanses.
Tu cuerpo reclamará a la fuerza todas esas horas sin dormir, entrecerrando tus ojos cada vez que trates de concentrarte.
Imaginalo como un artefacto electrónico. Si no recarga sus baterías, ¿seguirá funcionando? Claro que no. Necesita recuperarse para volver a operar eficientemente.
Lo mismo pasa con nuestra mente. Tus energías necesitan ser revitalizadas con el sueño.
Fija una hora en la que sí o sí estarás en la cama. Utiliza tu habitación únicamente para dormir, no para Netflix, no para comer comida chatarra, no para llamadas, solo para dormir. Así tu cerebro asociará ese ambiente como uno intocable. Como uno destinado únicamente al sueño y a la reparación nocturna.
Los expertos recomiendan 7-8 horas de sueño para volver con altas energías.
Si quieres dormir óptimamente, te recomiendo bastante la práctica de respiraciones profundas: NSDR (Non-sleep Deep Rest), proporcionado por el neurocientífico Andrew Huberman. Si sabes inglés, te recomiendo encarecidamente su práctica guiada de 10 minutos, pues me ha permitido dormir como un bebé y despertar lleno de energías.
Y no solo es dormir, sino descansar en general.
Rompe tus sesiones de trabajo utilizando la técnica de bloques de tiempo, en el que trabajas por 90 minutos y luego por 10 minutos o 20 tomas un descanso activo como caminar, realizar NSDR, hacer prácticas de meditación o ir a la naturaleza.
Estas prácticas descansan a tu cerebro y la cargan de estimulantes saludables.
No de estimulantes impactantes como las redes sociales, el celular o la distracción digital.
3) Muévete
Se dice ahora que la silla es el nuevo cigarro y sentarse todo el día es similar y hasta más dañino que fumar.
Si permaneces más de 3 horas sentado, reducirás tu longevidad.
¿Qué tiene que ver esto con la energía? Pues bastante.
Un análisis de 13 estudios proporcionado por MayoClinic reveló que las personas que permanecen sentadas más de ocho horas al día sin actividad física tienen un riesgo de muerte similar al asociado con la obesidad y el tabaquismo.
Además, el trabajo sedentario se asocia con un incremento del 37% en los síntomas de insomnio, debido a la disminución de la presión del sueño y la alteración de los patrones biológicos.
Así que si también quieres contribuir a tu sueño, moverte será una catalizadora muy importante.
No solo eso, sino que moverte mejora del estado de ánimo y bienestar emocional.
El ejercicio físico regular está asociado con una disminución de los síntomas de depresión y estrés, mejorando el estado de ánimo y el bienestar emocional general. El movimiento fortalece el corazón, mejorando la circulación sanguínea y aumentando el suministro de oxígeno y nutrientes a los músculos y tejidos, lo que se traduce en una mayor energía y vitalidad.
"El ejercicio provoca la liberación de endorfinas, neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales y elevadores del ánimo. Este "subidón de endorfinas" no solo mejora el estado de ánimo, sino que también aumenta la sensación general de bienestar y energía."
¿Qué recomiendan los expertos?
Intenta esto: en tus descansos levántate y camina por 30 minutos.
Para muchos esto parecerá bastante. Pero con esa simple cantidad de movimiento y descanso, potenciarás tu productividad y trabajo como nunca antes.
Te sentirás aliviado y con más ganas de seguir con tus actividades diarias.
Muévete para fluir tu energía.
4) Encuentra tu Propósito
Todas las personas que tienen un "para qué", son más veloces, más versátiles y disfrutan más del esfuerzo.
Aquellos que tienen una razón para hacer las cosas tienden a tener más energías porque sus significados son poderosos.
Imagínalo de esta forma: Digamos que hay un chico que ve cómo sus padres no tienen los recursos necesarios para vivir cómodamente. En un día apenas hay comida en la nevera. Su hogar está deteriorado, son más propensos a enfermedades y tienen que pagar una renta retrasada.
El chico estudia y trabaja al mismo tiempo, y tiene que hacerse cargo de sus hermanos menores.
Pero acá está el asunto.
Él tiene esta razón de luchar. Este deso insaciable de sacar adelante a su familia y vencer a la adversidad que los somete a una vida sufrible. Quiere desesperadamente salir de ese infierno.
Su razón de hacer las cosas estará presente en cada decisión, cada acción, cada comportamiento. No estará pensando en distraerse, en reuniones o tiempos muertos. Todo debe estar alineado a su propósito: Lograr una mejro calidad de vida para él y su familia. Para que dejen de sufrir, para que vivan cómodamente, para que realmente gocen.
Estará cansado, tal vez. El aburrimiento lo absorberá, es posible. EL cansancio tocará la puerta, probablemente. Pero él seguirá, sacará todas las energías del tanque porque su razón es más poderosa.
Como dice Victor Frankl en su libro: "El hombre en búsqueda de sentido". Quienes han sobrevivido a los campos de concentración no fueron los más fuertes, fueron los que teníasn una razón para seguir. Un significado de vida.
Tu propósito es tu fuente de poder más poderosa.
Como dice Nietzche: Quien tiene un para qué puede descrubir casi cualquier "cómo".
Haz esto: Analiza tus razones.
Pregúntate: ¿Para qué hago las cosas? ¿Qué problema tan despreciable quiero solucionar ahora mismo y para qué?
Entre más conozcas tus razones, más evitarás a los vampiros de la energía.
Y sentirás cómo no quieres parar.
Quieres seguir y seguir. Como si fuera voluntario tu sufrimiento. Tal vez para tu familia, para el mundo o incluso, para ti mismo.
5) Diviértete
Muchos de nosotros hemos olvidado lo que es jugar por trabajar.
Tomamos la vida muy enserio.
A medida ue vamos creciendo, nos volvemos rígidos. Obviamente, queremos darle total seriedad a nuestro trabajo y a nuestra vida en general, no es ninguna broma.
Pero acá está el problema.
Entre más serios somos, más rígidos nos volvemos. Y más fáciles somos de romper.
Nuestra capacidad de solucionar problemas será deficiente, porque solo estaremos de mal humor todo el tiempo. Adquiriendo un estrés crónico que eleva nuestro cortisol. Rígidos y serios.
Incluso, dejamos de disfrutar las experiencias por tomarlas tan seriamente. Un estudio de la Universidad de California (2015) encontró que las personas que practican el humor y el juego reducen sus niveles de cortisol en un 39%, mejorando su energía y enfoque.
Seremos como un rascacielos mal construído que por su alta rigidez, se rompe con facilidad cuando llega un sismo.
Lo mismo pasa con nosotros.
Hemos olvidado jugar, divertirnos e incluso reírnos. Debemos ser flexibles con la vida, no solo rígidos.
¿Sabes por qué los niños parecen tener energía ilimitada? Porque todo el tiempo están riendo y jugando. EL niño promedio ríe 400 veces en un solo día…
¿Sabes cuánto lo hace el promedio adulto? El adulto promedio ríe solo 15 veces en un día.
Cuando te permites jugar, explorar y reír, liberas dopamina y serotonina, neurotransmisores que aumentan tu motivación y reducen la fatiga mental.
Deja de tomarte tan enserio la vida. Permítete disfrutar de la experiencia.
Si estás trabajando, pregúntate: ¿Qué harías para que sea al menos 10% más disfrutable?
Porque cuando termines no te importará la recompensa, no la recordarás. Recordarás cómo lo hiciste, cómo te sentiste haciéndo el trabajo, conversando con tu familia, caminando en la playa, haciendo tu ensayo, etc.
¿No crees que teniendo un mejor humor podrías atacar a los problemas de la vida con facilidad? En vez de preocuparte tanto por un problema, podrías reírte y establecer un plan de acción, en vez de quejarte. Te despegarías de la manipulación de los problemas para empezar a verlas con una cara más positiva e inteligente. Solo porque decidiste no tomártelo tan enserio.
Arriesgándote a no tomar la vida tan enserio y permitirte divertirte, generarás más energía en tu interior.
Permítete reírte más. Escucha algo gracioso, habla con alguien que te haga reír o simplemente sonríe más a propósito. Escucha tu música favorita. Baila, canta, múevete alocadamente. Tómate enserio el humor, no solo la vida.
"Que el humor sea tu emoción predeterminada"
La energía ilimitada no existe, pero sí la eficiente utilización de tu energía.
Utilízala sabiamente con estos hábitos.
Espero te haya servido y nos vemos la próxima semana.
Ten un enérgico día.
-Liann.
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